"el hijo tiene derecho a proceder de una relación de amor entre sus padres y nunca como fruto de un aquelarre químico de laboratorio".
La frase procede del documento publicado por el obispo de Córdoba, titulado Navidad y familia, quien con manifestaciones como esta presta apoyo, sin pretenderlo, a quienes propugnamos una sociedad más laica. Su anacronismo y su carácter reaccionario son evidentes








