17 febrero 2015

La utopía.








Ella está en el horizonte.
Me acerco dos pasos,
ella se aleja dos pasos.
Camino diez pasos y el horizonte
se corre diez pasos más para allá.

Por mucho que camine,
nunca la alcanzaré.
¿Para qué sirve la Utopía?
Para eso sirve: para caminar.
Eduardo Galeano.
   


     Nadie tiene derecho a impedirte soñar. Ni tus padres, ni tu pareja, ni tus profesores. Ninguna autoridad, ningún Estado, ninguna religión ni ningún Dios puede prohibirte caminar en pos de un anhelo. Pero serás afortunado si tienes a alguien que te enseñe que es una ingenuidad pretender cruzar a nado el océano para alcanzar el horizonte.