16 abril 2015

Los Espejos de Eduardo Galeano.




     Desde que el hombre aprendió a dejar constancia escrita de los acontecimientos, la pluma del historiador siempre se ha movido inclinada por el peso de algún interés espurio. Con frecuencia se esconde lo obvio de forma tan sutil que aprendemos Historia sin darnos cuenta de que lo más evidente se deforma o directamente se oculta.