26 enero 2014

La noche que dejó de llover.








    

Ahmed Rashid El Arfaoui, viajero y erudito de origen cordobés, cuenta en sus memorias el conocimiento que tuvo sobre un extraordinario país situado cerca de los confines del mundo. No eran los mares que lo rodeaban, ni los ríos que horadaban sus entrañas, ni sus montañas altísimas y nevadas, ni siquiera sus pobladores, lo que le confería una cualidad nunca conocida en ningún otro reino de la Tierra. El carácter de sus gentes era tan diverso y tan uniforme como en cualquier otro sitio. Sus tradiciones, tan arraigadas como cualquiera otras, y su religión, tan verdadera y tan única como todas las demás.