No precisamente por mis inclinaciones religiosas, pero disfruté el último año jacobeo. Fue todo el mes de julio el que pasé en A Coruña, y visitamos Santiago las veces suficientes, pero fueron pocas. Es una ciudad a la que me iría a vivir ahora mismo. Todo de ella me gusta. En el Obradoiro me sentí en el centro exacto del mundo. Disfrutamos (los cuatro) sus gentes y su gastronomía, sus calles, su verano norteño, en fin... Además vimos en ese plaza a Jean Michel Jarre en vivo y en riguroso directo, deleitándonos para cerrar el programa de actos por la festividad del apostolo. No hemos entrado en el capítulo de los caldos de la tierra. Merece un blog entero junto con las viandas del mar que allí se despachan. Un saludo. Feliz 2012.
No precisamente por mis inclinaciones religiosas, pero disfruté el último año jacobeo. Fue todo el mes de julio el que pasé en A Coruña, y visitamos Santiago las veces suficientes, pero fueron pocas. Es una ciudad a la que me iría a vivir ahora mismo. Todo de ella me gusta. En el Obradoiro me sentí en el centro exacto del mundo. Disfrutamos (los cuatro) sus gentes y su gastronomía, sus calles, su verano norteño, en fin... Además vimos en ese plaza a Jean Michel Jarre en vivo y en riguroso directo, deleitándonos para cerrar el programa de actos por la festividad del apostolo. No hemos entrado en el capítulo de los caldos de la tierra. Merece un blog entero junto con las viandas del mar que allí se despachan. Un saludo. Feliz 2012.
ResponderEliminarEs posible que estuviesemos en el mismo lugar a la hora de la fanfarria?
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ResponderEliminarLa verdad, hubiese sido fantástico haber coincidido a tanta distancia de nuestros hogares. (Para que luego digas que no veo tu blog, papá)
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